COACHING ONTOLOGICO

Hacer Pedidos Efectivos y evitar Suposiciones

¿Cansado de los malentendidos y el retrabajo? Te invitamos a observar cómo la distinción ontológica entre un Pedido Efectivo y una Suposición puede transformar tu coordinación de acciones y tus resultados concretos, tanto en lo personal como en lo profesional.

El costo invisible de no saber pedir

¿Cuántas veces te pasó? «Yo creía que lo ibas a entregar hoy» o «Yo pensé que ya lo sabías…». 🤔

Ese simple «yo creía que…» es el síntoma de un quiebre en la coordinación de acciones. Y detrás de ese quiebre, hay una verdad que solemos evitar: Suponer no es saber.

En el Coaching Ontológico, entendemos que el lenguaje es la herramienta principal que tenemos para crear el futuro con otros. Y de todos los actos lingüísticos que realizamos, hay uno que es fundamental para que las cosas pasen: el Pedido Efectivo.

El peligro de la Suposición

Mucha gente se mueve por la vida basando su coordinación en suposiciones. Suponer es un juicio. Cuando yo supongo que el otro ya sabe qué necesito, o que entiende los tiempos que manejo, estoy abriendo la puerta a malentendidos, conflictos innecesarios y, sobre todo, a resultados mediocres.

  • Hecho: Llegué 10 minutos tarde.

  • Suposición: «Va a pensar que no me importa el proyecto.»

  • Realidad Ontológica: Mi tardanza es un hecho. La suposición es el juicio que me hago sobre lo que el otro se está diciendo sobre ese hecho.

Confundir la suposición con la realidad es un freno que te paraliza.

1. La Distinción Fundamental: Pedidos vs. Expectativas

Para mejorar tu coordinación, primero tenemos que aclarar una cosa: Hacer un Pedido es una acción. Tener una Expectativa es un juicio.

  • Una Expectativa es un deseo que guardás para vos. Es pasiva. Y cuando no se cumple, te genera resentimiento.

  • Un Pedido Efectivo es una acción. Es activa. Ponés un límite, definís qué necesitás e invitás a un compromiso real del otro lado. El coaching ontológico te enseña a pasar de la expectativa pasiva al pedido activo.

Anatomía de un Pedido Efectivo

Un pedido claro no es un pedido largo. Es un pedido responsable. Asegurate de que tu pedido contenga siempre estos 6 elementos:

  1. Orador/Oyente: ¿A quién se lo estás pidiendo?
  2. Acción (Verbo): ¿Qué querés que pase
  3. Condiciones de satisfacción: ¿Cómo debe quedar el resultado?
  4. Tiempo: ¿Para cuándo lo necesitás?
  5. Contexto/Propósito: ¿Para qué lo pedís?
  6. Aceptación/Rechazo: Si el otro acepta tu Pedido, hay compromiso. Si no lo acepta, podés reformular tu Pedido.
«Un Pedido Efectivo es una herramienta de diseño de futuro. Te permite decidir qué entra en tu realidad y qué queda afuera.»

 

Un pequeño desafío para vos

Pensá en ese malentendido que te generó frustración. En lugar de suponer que el otro «ya lo sabe», animate a hacer un pedido formal, concreto y respetuoso. Probalo. Sentí cómo baja la tensión y cómo aparecen nuevas posibilidades.

¿Te falta declarar un Pedido Poderoso?

Si hoy te sentís sobrecargado, angustiado o con un malentendido que te pesa, te invitamos a realizar un breve ejercicio de reflexión en nuestro Widget Interactivo de Desafío. Identificá ese quiebre, observá qué te da miedo pedir y diseñá una nueva acción para tu semana.

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