COACHING ONTOLOGICO

¿Escuchás para responder o para comprender?

¿Sentís que falta sintonía en tus conversaciones? Descubrí la distinción entre la Escucha Previa y la Escucha Recreativa, y cómo pausar tus propios juicios para conectar de verdad.

¿Alguna vez te diste cuenta de que, mientras alguien te habla, tu mente ya está corriendo a mil por hora armando la respuesta? Dejás de mirar a los ojos, asentís mecánicamente y solo esperás que el otro haga una pausa para decir algo.

En el Coaching Ontológico, a este fenómeno lo llamamos Escucha Previa. Y es uno de los mayores filtros que limita la efectividad y el bienestar en nuestras relaciones

Los límites de escuchar desde nuestros propios juicios

La Escucha Previa no es escuchar al otro; es escucharte a vos mismo. Es un monólogo interno donde tus experiencias pasadas, tus creencias y tus juicios personales interpretan por completo lo que la otra persona está intentando transmitir.

Cuando operamos habitualmente desde ahí, suelen aparecer ciertas limitaciones:

  1. Filtro automático: Solo registramos aquello que confirma lo que ya pensamos.

  2. Cierre de novedad: Dejamos poco espacio para que aparezca una perspectiva diferente.

  3. Distancia empática: Nos enfocamos en dar una solución o en tener la razón, antes de comprender la vivencia de la persona.

 «No escuchamos las cosas como son, sino como somos nosotros. Nuestra escucha está determinada por nuestros juicios.»

La alternativa: Activar la Escucha Recreativa

Para transformar esta dinámica, el coaching nos invita a practicar la Escucha Recreativa.

¿Qué significa esto? Significa hacer el espacio consciente de «vaciarte» por un momento de tus certezas fijas. No implica que tengas que estar de acuerdo con el otro ni que pierdas tu punto de vista. Significa tener la generosidad de recrear en tu propia mente el mundo del otro, para llegar a comprender por qué dice lo que dice y desde qué emoción lo está diciendo.

Escuchar recreativamente es comprender que el otro es un observador diferente, tan legítimo como vos.

Tres pasos sencillos para entrenar tu escucha hoy

Mejorar tu escucha es un músculo que se entrena día a día. Te proponemos tres acciones simples para aplicar en tu próxima conversación importante:

  1. Detectá tu diálogo interno: Mantenete atento a ese momento en el que tu mente quiere adelantarse a responder. Cuando aparezca, respirá y volvé a enfocar tu atención en el otro.

  2. Hacé preguntas de exploración: En lugar de aconsejar inmediatamente, usá frases como: «¿Qué significa eso para vos?» o «¿Cómo estás viviendo esta situación?».

  3. Chequeá tu escucha: Antes de dar tu opinión, asegurate de estar en sintonía: «A ver si te sigo… lo que me estás queriendo decir es que [___], ¿es así?». Te vas a sorprender de cuántas veces creemos haber comprendido y la realidad es otra.

Cuando cambiás la forma en que escuchás, cambia directamente la calidad de tus vínculos. Animate a soltar la necesidad de tener la respuesta lista y abrite a la curiosidad de descubrir un mundo diferente.

Te recordamos que La Escucha no es un acto Pasivo, sino Activo.

¿Estás interesado en mejorar tu comunicación y tu escucha?
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